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Fantasy City

Con este término, John Hannigan pretende desvelar la lógica económica que se oculta tras la ciudad del espectáculo, el deslumbrante universo de luces y colores en el que el ocio, la cultura y el consumo están convirtiendo a la ciudad contemporánea. La Fantasy City irrumpió en los años 80, cuando se puso de manifiesto el imparable crecimiento que la industria del ocio estaba experimentando en las ciudades. Los sociólogos lo achacaron a la llegada a la madurez de la denominada "generación X", los niños de clase media nacidos en el baby boom de los 60, que habían crecido ajenos a las dificultades de la postguerra. Esta generación, que había incluido al ocio entre sus actividades cotidianas, exigía sofisticadas formas de entretenimiento urbanas que se caracterizaban por su incidencia en la tematización.

Fantasy City

El proceso de financiación y construcción de la Fantasy City lo protagonizan cinco actores: las corporaciones de crédito, los promotores inmobiliarios, las multinacionales del ocio (con Disney, Universal y Sony a la cabeza), los operadores de venta al por menor (que se encargan de vender o alquilar espacios a entidades menores) y los organismos públicos, que ponen a disposición de los anteriores generosas cantidades de dinero público. La excusa es que este tipo de inversiones revitalizan la economía de las áreas degradadas.

Edmonton: centro comercial West Edmonton MallTres son las estrategias que Hannigan apunta como claves de la Fantasy City: la racionalización (que alude al pragmatismo que caracteriza la gestión y el funcionamiento de los centros de ocio y comercio contemporáneos), el uso de sinergias (el aprovechamiento de las actividades vecinas) y la tematización, un fenómeno que ha centrado el interés de la crítica urbana anglosajona en las últimas décadas.

Efectivamente, los parques temáticos son una de las expresiones más espectaculares del ocio contemporáneo. El enorme éxito de la fórmula que Walt Disney inaugurara en 1954 con el Disneyland de Anaheim (Los Ángeles) hizo que su estrategia (tematizar un recinto poniendo las más avanzadas tecnologías al servicio de la simulación) se extrapolara a los espacios para la cultura, el consumo e, incluso, la forma urbana. Para todos ellos Disneylandia se convirtió en una referencia inevitable.

La tematización del ocio ha alcanzado al ámbito de la comida. John Hannigan denomina "eatertainment" a la actividad que se realiza en los restaurantes de última generación, donde comer comienza a ser algo secundario con respecto al entretenimiento. Ejemplo de ello son los restaurantes temáticos (Hard Rock Café, Planet Hollywood, Fashion Café, etc.)., donde convergen ocio, comida, tiendas de souvenirs, museos... También el juego se ha convertido en una actividad de ocio tematizada. Los casinos de Las Vegas se "disneylandizan" a pasos agigantados, como lo demuestra la última generación de edificios construidos para tal fin: New York, New York (que reproduce los rascacielos más emblemáticos de Manhattan), Paris (que cuenta con una Torre Eiffel y una edificio de la ópera) o The Venetian (donde se puede pasear en góndola por los canales de "Venecia").

Pero el gran protagonista de la Fantasy City es el consumo. El consumidor de la "generación X" es un personaje hedonista que goza de un alto poder adquisitivo y que busca espectáculo en cada una de las actividades que desarrolla en su cada vez más dilatado tiempo libre. Es por ello que, también en los centros comerciales, las técnicas de simulación son cada vez más refinadas. El consumo se potencia con las omnipresentes estrategias del parque temático: es lo que John Hannigan ha denominado el "shopentertainment". En este caso la cuestión de las sinergias es especialmente importante, lo que está induciendo un espectacular cambio de escala en los espacios para el consumo de la Fantasy City. Expresión de ellos son los megamalls, centros comerciales que se combinan con otros "generadores de actividad" (salas de convenciones, estadios, casinos, museos...) para generar piezas urbanas de escala territorial que tan solo pueden recorrerse en varios días.

Autores

John Hannigan es profesor de sociología en la Universidad de Toronto. Sus estudios como sociólogo se han centrado en el papel de la industria del ocio en la ciudad postmoderna.

Bibliografía

  • HANNIGAN, John. Fantasy city: pleasure and profit in the postmodern metropolis. Londres: Routledge, 1998.

Enlaces

  • ParoleDiccionario sobre la ciudad contemporánea.

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